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Emprendiendo desde lugares idílicos... o no?!



Hace poco, mientras navegaba por LinkedIn, me encontré con un post que me dejó reflexionando profundamente. Un emprendedor compartía una foto de sí mismo trabajando con su laptop desde un hospital, donde estaba al cuidado de un familiar. Esa imagen me hizo pensar en lo increíblemente diversa y, a veces, desafiante que puede ser la realidad del emprendimiento.

En las redes sociales, estamos acostumbradas a ver personas emprendiendo desde lugares idílicos: una hamaca en la playa, una silla con sombrilla junto a la piscina, o desde su sofá viendo una serie en Netflix. Estas imágenes proyectan una idea de libertad y comodidad que, aunque inspiradora, no siempre refleja la realidad. Pero, amigas, la verdad es que el emprendimiento no siempre se ve así. De hecho, casi nunca es así. Muchas de nosotras emprendemos desde lugares mucho menos glamorosos: desde la cocina mientras preparamos el desayuno, el almuerzo o la cena; levantándonos constantemente del escritorio para servir meriendas o lavar platos; o interrumpiendo nuestro trabajo porque la lavadora terminó su ciclo. Y luego están quienes, como ese emprendedor en el hospital, trabajan desde los momentos más duros y retadores de sus vidas.

Cuando comprendemos esta realidad, nos volvemos más abiertas a aceptar esos momentos de frustración que, a diario, enfrentamos como mamás, amas de casa y emprendedoras. Muchas, como yo, llevamos dos emprendimientos: de lunes a jueves como Asistente Virtual, y algunos fines de semana participando en bazares o vendiendo ropa y maquillaje. Nos sentimos como pulpos, pero no lo somos. Y si, además, te aventuras a ser mamá homeschooler, el reto se eleva aún más.

Es importante poner los pies sobre la tierra, mantenernos firmes en nuestras metas y propósitos, pero también darnos el permiso de fallar sin castigarnos demasiado. Porque mi realidad no es la tuya, y lo que vemos en las redes sociales suele ser en un 99.9% irreal y exagerado, lo que puede generar insatisfacción y otros sentimientos negativos.

Así que, si no estás en esa silla con sombrilla y un cóctel frente a una piscina, no te preocupes. Yo tampoco. Cada una está viviendo su realidad y sacando adelante sus sueños de la mejor manera posible, y eso está perfecto.



Besos y abrazos,

Maykela

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